Un camino que tiene sentido
43 unidades cuidadosamente secuenciadas desarrollan una habilidad a la vez: desde los sonidos y la identidad hasta la narración y una conversación más matizada.
Los aztecas lo hablaban en Tenochtitlan. Las comunidades nahuas lo hablan hoy. Itzli enseña náhuatl de la Huasteca veracruzana tal como se habla en y alrededor de Chicontepec, Veracruz.

xochitl
flor

atl
agua

cintli
maíz

papalotl
mariposa
Escucha cada palabra
Apoyo de pronunciación en cada lección.
¿Por qué náhuatl de la Huasteca veracruzana?
El náhuatl, la lengua de los mexicas o aztecas, continúa en formas regionales vivas. Todo curso hablado debe estar basado en una comunidad particular; no existe una forma moderna neutral única llamada náhuatl central.
Itzli centra en Chicontepec porque tiene una comunidad importante de hablantes de náhuatl y un plan de estudios creado con maestros y hablantes nahuas. Aprendes un idioma coherente que la gente usa hoy, mientras que la ruta cultural lo conecta con la historia mexica y textos del náhuatl clásico.
Diseñado para el impulso
Cada sesión avanza naturalmente del reconocimiento a la recuperación, y luego al lenguaje real que puedes usar.
43 unidades cuidadosamente secuenciadas desarrollan una habilidad a la vez: desde los sonidos y la identidad hasta la narración y una conversación más matizada.
El apoyo claro en pronunciación, vocabulario visual y recuerdo activo ayuda a que cada palabra nueva se fije en la memoria.
176 líneas de diálogo convierten la gramática y el vocabulario en intercambios útiles y naturales.
Tus primeros pasos
Comienza pequeño. Cada logro añade lenguaje que puedes reconocer, recordar y usar.
463
palabras y formas enseñadas
176
líneas de diálogo
A1-01 · A1
Puede reconocer el sistema de sonidos y leer palabras cortas familiares en voz alta.
A1-02 · A1
Puede saludar, dar las gracias y despedirse usando frases memorizadas.
A1-03 · A1
Puede presentarse y hacer preguntas simples de identidad.
A1-04 · A1
Puedes hacer preguntas básicas con pronombres interrogativos en contextos familiares.
Una lengua viva pertenece al futuro